Los que nos dedicamos a este negocio (universitario, me refiero) solemos coincidir en pocas cosas. En muy pocas cosas. Es el resultado, tal vez, de nuestra propia arrogancia intelectual. Nos consideramos los más listos. Pocos o nadie puede hacer sombra a nuestra superior inteligencia. En lo que coincidimos todos es en la crisis de la Universidad. No sólo la crisis. Estamos entrando en la fase de la liquidación. En la fase que nos conduce derechamente a la intranscendencia. Una de las manifestaciones más sobresaliente es la endogamia a la que ya me he ocupado de la endogamia, con un importante coste personal ("Endogamia universitaria. Mi experiencia, mi visión personal", El Cronista, núm. 32). Lo debía hacer y lo he hecho. Y más cosas que se podrían decir y que me he callado. Que ninguna universidad española esté entre las primeras 200 del mundo según el índice de la Shanghai Jiao Tong University , es sólo un "pequeño" indicio. Esta situación no puede pasar desaperc...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado