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Mostrando las entradas etiquetadas como confianza

Acuerdo o desafección

Este periódico recogía ayer la opinión de 50 empresarios y altos directivos sobre qué es lo que le requieren al nuevo Gobierno. Hay tres ideas centrales: estabilidad, confianza y reformas. La estabilidad es la clave. Es la cualidad que aportaría confianza y es la condición para afrontar las reformas. El contexto económico es clave. La anunciada “desaceleración” exige un Gobierno con los adornos reclamados. Sin olvidar el reto secesionista en Cataluña, que también los necesitaría. Sin embargo, el sistema político español no está preparado para ofrecer lo que se le pide. Porque lo que se le pide es el fruto, hasta ahora, del bipartidismo y su producto estrella: la mayoría absoluta. Nos hemos acostumbrado a la estabilidad por la vía del ordeno y mando de la mayoría parlamentaria que creemos que es lo que debería de ser lo normal. No, no lo es; ya no lo es. Ni lo va a seguir siendo. El bipartidismo está muerto y, con él, las mayorías unicolores. Los ciudadanos quieren multipartidismo. Y lo...

Resignación, nueva y buena política

Cuando se habla de la “nueva política” es un lugar común comenzar citando a Ortega y Gasset y la conferencia que impartió en el año 1914 en la que acuñó dicha expresión. Se suele reparar en la dimensión histórica del alegato orteguiano (la nueva política como alternativa a la antigua, a la del régimen de la Restauración), no así en la a-histórica o estructural, que es la que da relevancia e interés al texto; su permanente actualidad. Ortega se pregunta, anticipándose incluso a Max Weber y su conferencia del año 1919, sobre la política. Mientras Weber centra la política en el poder, sólo el poder, nada más que el poder, para Ortega la política ha de estar “circunstanciada”; al servicio de la modernización de España, de “aumentar el pulso vital de España”, la “España vital” frente a la “España oficial”. Lo que denomina la “nacionalización” de la política; porque su objetivo es el de “una España en buena salud”. Nuestro filósofo expresa el compromiso de los intelectuales con el progreso d...

"Investir al presidente"

Investir al presidente. Se ha llegado a decir. En las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros, en el más obsceno ejercicio de confusión entre instituciones y partido, se exponen y defienden las consignas del partido socialista. Hemos visto a la portavoz, la Ministra Celaa, hacerlo, olvidando su condición institucional. Sin rubor alguno, ha asumido, utilizando el atril de la portavocía del Gobierno, el de vocera de un partido. “Queremos una investidura en septiembre”. Es el Gobierno, en funciones, el que quiere una investidura. Otra muestra de cómo se han roto los diques que separan las instituciones de los partidos. Sorprendía, a algunos, el cómo el partido socialista había ofrecido a Unidas Podemos ocupar puestos de relevancia en órganos constitucionales y en organismos reguladores. Una propuesta tan disparatada que, incluso, a los supuestos beneficiarios, escandalizaba. “¿Cómo se puede ofrecer puestos en organismos que deberían ser neutrales; en manos de técnicos?” Se ro...

Confianza y olvido

La relación entre el presidente del Gobierno y el Congreso de los diputados está basada en la confianza. Los artículos 99, 101, 112 y 114 de la Constitución utilizan en diez ocasiones la palabra “confianza”, la cual se solicita, se otorga y se retira o se pierde como exigencia para que el candidato sea nombrado o destituido (“ponerle fin a sus funciones”) por el Rey. La confianza es un elemento fundamental de la arquitectura del poder regulada en la Constitución. En general, ha sido destacada su importancia para el funcionamiento de las instituciones y, en particular, las del Estado democrático de Derecho. Incluso, se ha subrayado que hay una relación entre la confianza en las instituciones y el desarrollo económico. Cuanta más riqueza, más confianza; se reducen los costes de transacción porque hay una cultura que penaliza el engaño y, además, unas instituciones jurídicas que lo castigan de manera eficiente. La aplicación al ámbito de la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo pro...

Trump no es culpable

La decadencia de los Estados ha suscitado siempre un extraordinario interés. Por su carácter alegórico, la del imperio romano es el mejor ejemplo (Gibbons; entre otros). La de la democracia, aunque presente, incluso, desde sus primeros teóricos (Aristóteles), ha sido convertida en la actualidad en uno de los temas centrales de la reflexión política.  La decadencia de la democracia desafía la opinión convencional sobre su consolidación y estabilidad. Hoy se reconoce que está en retroceso (según el último informe de Freedom House: “Freedom in the World 2018”) e, incluso, se habla de su posible desaparición. Es la tesis de autores como Steven Levitsky y Daniel Ziblatt (“Cómo mueren las democracias”) y Yascha Mounk (“El pueblo contra la democracia: Por qué nuestra libertad está en peligro y cómo salvarla”). El populismo sería una de sus manifestaciones. Trump es la culminación de un largo proceso de debilitamiento de la democracia norteamericana. Igualmente, la elección de Bolsonaro, ...

Confianza española y catalana

Según el último barómetro del CIS, sólo el 2,3 por 100 de los encuestados considera que el nacionalismo (el estatuto de Cataluña, el independentismo y otros) es uno de los grandes problemas de España. Es un asunto sólo ligeramente superior a la crisis de los valores (2 por 100) y a las cuestiones relacionados con la juventud (2,2 por 100). En los últimos tiempos, el cénit de preocupación se alcanzó en noviembre de 2015 cuando se aprobó la resolución independentista en el Parlament de Cataluña (5 por 100). La distancia entre el adentro y el afuera, como diría Espinete, es brutal. La visión interna, coloca la cuestión catalana, como se la denomina vulgarmente, en la único relevante. Todo se agota en la secesión. Es el éxito político del nacionalismo: ha conseguido reducir el ámbito de la política a la secesión. Todo gira a su alrededor, tanto a favor como en contra. Es la palabra mágica. Hoy, en la política catalana, el eje de confrontación está delimitado por la independencia. En cambi...

Confianza y su cadena

Confianza es la palabra de moda. Confianza en Puigdemont; así como la ausencia de confianza en Sánchez y, en su momento, en Rajoy. Confianza es un sentimiento cuyas virtudes políticas han sido estudiadas por F. Fukuyama. Es como el aceite en las relaciones humanas; elimina las fricciones; crea una textura que hace que fluyan con naturalidad, con facilidad. Se afirma que es la base del poder. El gobernante necesita de la confianza de los ciudadanos. Es el término utilizado en nuestras normas políticas centrales (Constitución, Estatutos de Autonomías, legislación electoral) para referirse a la expresión de asentimiento del Congreso de los Diputados (u órgano equivalente en el ámbito autonómico y local) respecto de cierto candidato, a ocupar la más alta magistratura del poder ejecutivo (verbigracia, Presidente del Gobierno). Un sentimiento que se otorga tanto como que se retira, según regula el Reglamento del Congreso. Es elocuente que, cuando se trata de ciertos cargos unipersonales y de...