La nueva legislatura nos va a traer sorpresas. La política está llena, pero creo que vamos a asistir a un torrente de afirmaciones llamadas a “conmover, suspender o maravillar” porque son “algo imprevisto, raro o incomprensible”. Podemos, estoy convencido, será una fuente inagotable de desatinos. En particular, porque atacan las bases más elementales de lo que entendemos por un Estado democrático de Derecho. Ayer, una vez más, P. Iglesias proclamaba que la Ley no es la Ley. Es su voluntad y la de su partido, la fuente de obligaciones, pero también la que fija las irregularidades y, cómo no, los delitos. Afirmó, sin inmutarse, como se puede comprobar en el vídeo, en relación con las puertas giratorias, que "hay prácticas legales que a nosotros nos parecen corruptas". La corrupción no es la legal, es la que ellos dicen que es. Se desgaja de la legalidad para reposar en el suave y cómodo regazo del arbitrismo político de aquellos que quieren cambiar nuestro Estado de Derecho ...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado