Platón ilustró su teoría de las formas o de las ideas sirviéndose de la alegoría de la caverna. El atrapado en la cueva sufre la confusión entre el mundo de las imágenes de los sentidos y el de las ideas o formas. Sin embargo, son las formas o las ideas puras la “única realidad verdadera”; las cosas individuales caducan, pero las ideas siguen existiendo como sus arquetipos imperecederos (Hans Joachim Störig). Una de las ideas platónicas estrellas del discurso político es la de la “independencia” de los reguladores; una vez más puesta de actualidad por la negociación de investidura entre el PSOE y Unidas Podemos, cuando se han ofrecido “puestos” en los organismos reguladores como moneda de cambio. ¿Independencia de quién? ¿independencia para qué? Son las preguntas que se reiteran. Las respuestas son decepcionantes; lo son por el prejuicio platónico. En primer lugar, es imprescindible distinguir entre política y partido. Max Weber definía la política como la aspiración de poder. El poder...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado