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Mostrando las entradas etiquetadas como políticos

Sin responsabilidad

La palabra “responsabilidad” en el Diccionario de la Lengua Española tiene como primer significado el de “cualidad de responsable”. A partir de aquí, surge la obligación del responsable, en lo que consiste la cualidad, de reparar y satisfacer a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra causa legal. El significado jurídico resume, a la perfección, una y otra vertiente, la subjetiva y la objetiva: “Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente”. Sin embargo, hay un significado, también incluido en el diccionario, que me parece muy relevante: el centrado en qué es lo que hace surgir la responsabilidad: “el posible yerro en cosa o asunto determinado.” Porque cuando se yerra surge la responsabilidad (la obligación de reparar) por parte del responsable (el que tiene la cualidad y la capacidad de hacerlo). Pero ¿qué sucede cuando hay yerro, pero no responsable? En España estamos asistiendo a una lista e...

La izquierda no roba

El dinero no tiene ideología; no tiene, tampoco, moral. ¿Por qué ha de tenerlas? Tampoco a los martillos se les pide, ni se les exige. Al dinero, sí. Lakoff ha formulado una polémica teoría sobre los “sistemas conceptuales morales” que distinguen a progresistas y a conservadores ( Política moral: Cómo piensan progresistas y conservadores) . Ciertamente, las coordenadas son las norteamericanas, pero nos ofrece una perspectiva interesante. El dinero no tiene ni ideología ni moral, pero, en cambio, sí que es objeto de la ideología y de la moral de progresistas y de conservadores para insertarse en los discursos que les ofrecen ropajes y coberturas a sus prácticas políticas. Un ejemplo, señero, nos lo ofrece la valoración del robo del dinero público (corrupción). Para los progresistas, los conservadores se sirven de los caudales públicos para satisfacer sus intereses egoístas, mientras que ellos, en cambio, para ayudar a los necesitados. Los conservadores cultivan el latrocinio egoísta; la...

La mentira como política

A Jonathan Swift se le ha atribuido, equivocadamente, como él mismo reconoció, la autoría del opúsculo titulado El arte de la mentira política (1727). Es una obrilla satírica, un panfleto, de un amigo de Swift, John Arbuthnot , que se sirve del humor para desplegar su crítica contra la política en la Inglaterra de fines del siglo XVIII, en particular, la practicada por los Whigs, los liberales. Sobra decir que Swift y su amigo, eran Tories, conservadores. La confusión ha empujado a hacer pasar por “académica” la famosa definición de la mentira política cuando es una humorada. La definía como “el arte de convencer al pueblo, el arte de hacerle creer falsedades saludables, y ello con algún buen fin.” El humor siempre ha sido una poderosa arma de crítica social. Acierta Arbuthnot cuando, al ridiculizarla, caracteriza a la mentira política como un arte; el arte de las “falsedades saludables”. Reivindica, como buen Torie, el derecho del pueblo a mentir. Rechaza que sea un monopolio en manos...

Independencia judicial, percepciones

En la tradición del liberalismo, la independencia judicial es una de sus señas de identidad. Montesquieu había señalado que “no hay libertad si el poder de juzgar no está separado de los poderes ejecutivo y legislativo”. Así se expresa en su “Espíritu de las leyes”. Hamilton, en El Federalista, núm. 76, asume este planteamiento. Es significativo que una medida organizativa, una forma de organizar el Estado, se convierta en una garantía de la libertad. Es, tal vez, la gran originalidad del Estado de Derecho. El cómo se estructura el Estado para someterlo al Derecho precisamente, para garantizar la libertad. Para que la libertad no sea una mera proclamación consignada en un documento. De qué me sirve que un papel reconozca unos u otros derechos. Para nada. La diferencia está en que exista un mecanismo, un poder, un organismo y unas personas que garanticen caso a caso que mi libertad. Ese es el papel del Poder Judicial, pero, sobre todo, de sus jueces. Son, como dispone nuestra Constituci...

Gobernar y oponer

En el Diccionario de la Lengua Española encontramos que gobernar es mandar, mientras que oponer vendría a ser la labor de la oposición. Gobernar y oponer son los dos ejes centrales de la acción política. Pero oponer no es antónimo de gobernar; es desobedecer. La oposición no desobedece, pero sí que se opone al Gobierno. La política tiene, entre sus múltiples significados, el de la acción. Es la actuación del Gobierno, pero también, la de la oposición, que tienen en común, el poder. Max Weber estableció la relación entre política y poder. “Política significará, … la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del poder entre los distintos Estados, o, dentro de un mismo Estado, entre los distintos grupos de hombres que lo componen … Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder “por el poder”, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere.” La política como acción vend...

Inocente pero indigno

Los recientes acontecimientos sucedidos en Murcia, con ocasión de la dimisión del Presidente de la Comunidad, han vuelto a poner en entredicho la relación entre la responsabilidad política y la jurídica. El enlace es el denominado principio de presunción de inocencia. Se ha llegado a afirmar que la exigencia de dimisión, en razón de ciertas resoluciones judiciales acusatorias por la eventual comisión de delitos, ponía en cuestión la presunción de inocencia. La política es el arte de lo posible, aplicado a la gestión de los asuntos públicos. En realidad, es el arte de ganar a los adversarios, ante el público estupefacto y sorprendido de los ciudadanos, para lo que cualquier arma vale. Y la confusión es un arma poderosa. Se parte de un principio bien asentado, considerado, incluso, como esencial para la configuración de la sociedad en la que vivimos. Este principio se convierte en parámetro para medir comportamientos, actitudes y acciones políticas. Es el caso de la presunción de inocenc...