Este año se celebra el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El Quijote. Una de las grandezas de Miguel de Cervantes fue la de haber sabido plasmar el sentido común en tantas cosas y en tantos aspectos de la vida. Por esta razón, sus palabras son atemporales. Siempre actuales. Siempre sabias. En el capítulo 51, de la segunda parte, se incluye la carta que Don Quijote remitió a Sancho Panza para aconsejarle en la tarea de Gobernador de la ínsula de Barataria. Una de las recomendaciones es particularmente pertinente: “No hagas muchas pragmáticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y, sobre todo, que se guarden y cumplan; que las pragmáticas que no se guardan, lo mismo es que si no lo fuesen; antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas, no tuvo valor para hacer que se guardasen; y las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen a ser como la viga, rey de las ranas: que al principio las espantó, y con el tiempo la menos...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado