Como he comentado en mi artículo de esta semana en Expansión, creo que es muy interesante la última Declaración del G8 con ocasión de la reunión en L'Aquilla Italia titulada "Liderazgo responsable para un futuro sostenible". Me parece muy interesante por i) el reconocimiento que hace en toda su plenitud del problema del cambio climático y de la necesidad de asumir una estrategia global para su combate; ii) que el objetivo de esta estrategia es la que denomina "sociedad baja en carbón"; y iii) que esta estrategia también puede servir para encaminar la salida a la crisis económica.
En el momento presente con la corrupción como uno de los grandes protagonistas, uno de los temas de debate es el relativo a su fuente, su origen, al menos, psicológico. Dos palabras aparecen como recurrentes: avaricia y codicia. Son palabras muy próximas en su significado pero distintas. Según el Diccionario de la Lengua española, avaricia es el "afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas". En cambio, codicia es el "afán excesivo de riquezas." En ambos casos, se tratan de afanes, deseos, impulsos que tienen por objeto las riquezas. Las diferencias se sitúan, en primer lugar, en el cómo se hacen realidad tales impulsos. En el caso de la avaricia, es un deseo "desordenado". En cambio, de la codicia nada se dice, sólo que es "excesivo". Sin embargo, también el exceso está presente en la avaricia. Es más, se podría decir que el afán desordenado es, en sí mismo, un exceso. Así como también lo es el deseo de atesorarlas. En e...
Comentarios
Publicar un comentario