La ambición está mal considerada. Tiene mala prensa. La ambición no es comprendida. Según el Diccionario de la Lengua española, es el “deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama.” El deseo y, además, ardiente. Qué curioso. Lo de menos es el objeto sobre el que se proyecta dicho deseo: poder, riqueza, dignidad o fama. Estamos ante un deseo casi sexual, tan ardorosamente como el sexual. Este tipo de deseo sólo se puede manifestar en la intimidad, con las personas con las que se comparte esta intimidad. Es lógico, por lo tanto, que entre nosotros no sea un deseo a publicitar, sólo a compartir. En la lengua inglesa, por ejemplo, en el Merriam-Webster dictionary, ambición, o ambition, es un “ardent desire for rank, fame, o power”. En cambio, se añade, un segundo significado: “desire to achieve a particular end”. Aquí está la diferencia. Entre nosotros, y también según el primer significado del diccionario de la lengua inglesa, es sólo el ardiente deseo. En cambio, en el ...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado