Es paradójico lo poco que sabemos de nosotros mismos. Los seres humanos somos uno de los grandes misterios de los seres humanos. Nuestros orígenes. Nuestros antepasados. Y con quién convivimos hace 120.000 años (Los humanos éramos cuatro especies que se aparearon entre sí - ABC.es). El entrecruzamiento entre cuatros especies de humanos que convivieron están presentes en nuestros genes. Cuatros especies de humanos. Somos únicos, pero no hemos sido los únicos durante muchos miles de años. La fortaleza del éxito, pero la debilidad de que ese mismo éxito puede cambiar y condenarnos a la desaparición como lo sucedió a las otras especies. Incluso, uno de las especies es desconocida. Sapiens, neandertales, un grupo poco conocido llamado denisovanos y una cuarta población aún por determinar. Los genes aparecen en los restos humanos. Interesante.
En el momento presente con la corrupción como uno de los grandes protagonistas, uno de los temas de debate es el relativo a su fuente, su origen, al menos, psicológico. Dos palabras aparecen como recurrentes: avaricia y codicia. Son palabras muy próximas en su significado pero distintas. Según el Diccionario de la Lengua española, avaricia es el "afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas". En cambio, codicia es el "afán excesivo de riquezas." En ambos casos, se tratan de afanes, deseos, impulsos que tienen por objeto las riquezas. Las diferencias se sitúan, en primer lugar, en el cómo se hacen realidad tales impulsos. En el caso de la avaricia, es un deseo "desordenado". En cambio, de la codicia nada se dice, sólo que es "excesivo". Sin embargo, también el exceso está presente en la avaricia. Es más, se podría decir que el afán desordenado es, en sí mismo, un exceso. Así como también lo es el deseo de atesorarlas. En e...
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