La relación entre el presidente del Gobierno y el Congreso de los diputados está basada en la confianza. Los artículos 99, 101, 112 y 114 de la Constitución utilizan en diez ocasiones la palabra “confianza”, la cual se solicita, se otorga y se retira o se pierde como exigencia para que el candidato sea nombrado o destituido (“ponerle fin a sus funciones”) por el Rey. La confianza es un elemento fundamental de la arquitectura del poder regulada en la Constitución. En general, ha sido destacada su importancia para el funcionamiento de las instituciones y, en particular, las del Estado democrático de Derecho. Incluso, se ha subrayado que hay una relación entre la confianza en las instituciones y el desarrollo económico. Cuanta más riqueza, más confianza; se reducen los costes de transacción porque hay una cultura que penaliza el engaño y, además, unas instituciones jurídicas que lo castigan de manera eficiente. La aplicación al ámbito de la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo pro...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado