La situación política de España en este momento tiene dos protagonistas centrales: la crisis económica y la crisis institucional. Ésta coincide con aquélla creando una asociación que se retroalimenta profundizando sus ya terribles efectos. La crisis institucional llega en el peor momento posible, cuando más se necesita a las instituciones para contribuir a la salida de la crisis. Ésta requiere un marco institucional que genere seguridad, es decir, previsibilidad de sus decisiones en cuanto atadas por un marco normativo que permite a los ciudadanos disfrutar, con garantías, de sus libertades, y no sólo de las económicas. Éste es el marco imprescindible para la prosperidad. Ésta precisa de la libertad y ésta, a su vez, de la seguridad. El papel del Estado es, fundamentalmente, aportar este componente esencial para la prosperidad. Hay otros elementos asociados a la denominada política económica. A mi juicio, aquel papel es el más relevante, el que constituye el eje cent...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado