En la misma semana en la que nos hemos enterado de que la cifra real del déficit fiscal de Cataluña es de 8.455 millones de euros (el 4,35% de su PIB), perfectamente lógico y coherente para una Comunidad rica, Jordi Pujol reconocía que ha tenido durante 34 años, varios millones en el extranjero, y que durante esos años no ha encontrado la oportunidad para regularizar su situación fiscal. No ha encontrado la oportunidad para cumplir la Ley que él mismo, como máxima autoridad del Estado, había jurado cumplir y hacer cumplir. Cuando el día 4 de abril de 1980 juró el cargo de President de la Generalitat de Catalunya, afirmó “fidelidad a las instituciones autonómicas catalanas y acatamiento a la Constitución y al Estatuto de autonomía”. Ese juramento se repetiría otras seis veces, hasta el 16 de diciembre de 2003 en que perdió la condición de President. Ya desde septiembre de 1980, con el beneficio de la herencia de su padre, según se nos dice, no cumplía con la legalidad tributaria. No obs...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado