Las explicaciones sobre la crisis y sus soluciones son de distinto alcance y naturaleza. Además de las explicaciones económicas al uso (la generosidad de la política monetaria de los ochenta que creó una exuberancia irracional) se manejan otras explicaciones morales (codicia) pero también científicas relativas a la organización y funcionamiento de nuestro cerebro (neuroeconomics) como las desviaciones que instintivamente (automatic brain) aplicamos para la resolución de ciertos problemas. La heurística se mueve en este último plano. Se trataría de considerar las inclinaciones erróneas que se pueden apreciar en el razonamiento y actuación de los seres humanos cuando se enfrentan a ciertos problemas. Thaler & Sunstein han enumerado, recuerdan los estudios de Tversky & Kahneman, las tres más frecuentes: i) la inclinación que tenemos a resolver los problemas a partir de ciertos datos que consideramos ciertos como si de una deducción razonable se tratase (conocemos el número de habitantes de nuestra ciudad, deducimos el número aproximado de habitantes de otra ciudad más o menos próxima, a partir de nuestra experiencia), a esta regla la denomina "anchoring"; ii) la otra es la que denominan "availability" que se refiere a la inclinación que tenemos para edificar nuestro razonamiento a partir de los hechos más inmediatos para deducir que serán los más probables; deducimos la probabilidad de que un acontecimiento suceda a partir de su inmediatez e impacto en nuestra psique: un terremoto será más probable de ocurrir cuanto más inmediato ha sido al momento en que dicha valoración llevamos a cabo; y iii) la representativeness o similar heuristic según la cual consideramos que un hecho será más probable si es más parecido o semejante a otro; es lo que sucede con los esterotipos. Como se puede observar, la heurística es la ciencia que estudia estas estrategias mentales con las que inconscientemente afrontamos la incertidumbre (problemas). Son estrategias de éxito; estrategias para alcanzar el éxito a partir de lo poco con lo que contamos que es: i) un hecho y ii) cierta experiencia del pasado. El hecho es el problema que se nos plantea que intentamos resolver valiéndonos de cierta experiencia del pasado: i) cierto dato cierto que ya conocemos; ii) cierto hecho inmediato; y iii) cierto hecho similar. La conclusión es que las personas son "nudge-able" (Thaler & Sunstein). Con esta expresión estos autores quieren señalar que los seres humanos somos influenciables a partir de las estrategias usualmente seguidas para gestionar los problemas que el entorno nos plantea. Esta capacidad para ser influidos podría ser utilizada por los poderes públicos para llevar a cabo sus políticas. Así planteada la cuestión, esta capacidad puede ser utilizada tanto negativa (reducir la libertad y perjudicar los intereses a medio y largo plazo de los sujetos) como positiva (alcanzar objetivos de interés general con una mínima restricción, al menos formal, de las libertades).
En el momento presente con la corrupción como uno de los grandes protagonistas, uno de los temas de debate es el relativo a su fuente, su origen, al menos, psicológico. Dos palabras aparecen como recurrentes: avaricia y codicia. Son palabras muy próximas en su significado pero distintas. Según el Diccionario de la Lengua española, avaricia es el "afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas". En cambio, codicia es el "afán excesivo de riquezas." En ambos casos, se tratan de afanes, deseos, impulsos que tienen por objeto las riquezas. Las diferencias se sitúan, en primer lugar, en el cómo se hacen realidad tales impulsos. En el caso de la avaricia, es un deseo "desordenado". En cambio, de la codicia nada se dice, sólo que es "excesivo". Sin embargo, también el exceso está presente en la avaricia. Es más, se podría decir que el afán desordenado es, en sí mismo, un exceso. Así como también lo es el deseo de atesorarlas. En e...
Comentarios
Publicar un comentario