Las malas jugadas del uso incorrecto del castellano. Visto en uno de los tablones de anuncios de la UPF. Es simpático. Inmediatamente recuerdo a aquella amiga que cuando iba a aparcar en un Hospital en Canarias se topó con un letrero que decía "Prohibido fumar, gas inflamable". La lectura precipitada eliminó la coma. El razonamiento subsiguiente y su expresión oral fue enteramente lógico: "¿A quién se le ocurre fumar gas inflamable?". En fin. Entre tanto tumulto, tanta crisis, tanta incertidumbre, ... un momento para la sonrisa. Y bienvenida.
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado

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