Ir al contenido principal

Entradas

Miedo

El libro de Bob Woodward dedicado al Presidente Trump se titula “Miedo” . Comienza con una frase que Woodward pone en boca de Trump: “El verdadero poder es -ni tan siquiera quiero utilizar la palabra- el miedo”. El miedo es poder; el “verdadero poder”. Hasta la jovencísima activista ambiental Greta Thunberg lo sabe cuando, ante la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo , afirmó: “Quiero que entréis en pánico, porque la casa está en llamas.” Así pretende conseguir movilizar las conciencias y las voluntades para reducir las emisiones que causan el cambio climático. Quien controla el miedo, gana. Es el miedo político. El miedo como instrumento del y al servicio del poder. Es una emoción innata; muy útil e, incluso, necesaria. Nos aparta de los peligros; el gran obrador de nuestra supervivencia como especie. Frente al peligro, una reacción pre-progamada, desde la huida, hasta la defensa. Esa reacción es la que resulta importante para el poder. Dirige vol...

Amenaza a la democracia

De G ambrus (talk) - Fotografía propia, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11751031 Del pensamiento ilustrado (siglo XVIII) conservamos la idea del tiempo como progresión, además, lineal. Steven Pinker se ha erigido en los últimos tiempos en el adalid de la defensa de la Ilustración y el progreso frente a los que lo cuestionan, incluso, defienden el retroceso, caso, por ejemplo, del movimiento anti-vacunas. “El mundo se ha vuelto más democrático, aunque no en una oleada incesantemente democrática”. El que la tendencia sea al progreso no puede hacer silenciar que el camino está plagado de luchas. El sentido de la Historia, como afirmara Hegel, no es el del despliegue de un espíritu que somete, incluso, a los hombres, imponiéndose como algo inevitable. No estamos condenados a ser meros actores de una obra escrita por otros. La Ilustración se asentó sobre un principio que se erigió en incuestionable, como afirmara la Declaración de independencia de Estados ...

Miedo, socialismo, nacionalismo

La crisis del capitalismo es un tema recurrente; incluso, consustancial. Desde la crisis de los tulipanes en el siglo XVII, se ha ido repitiendo y presentada como la amenaza definitiva, la que va a acabar con el mercado. La receta siempre es la misma: reconocimiento de los problemas, admisión de que sus causas son ínsitas, los demonios están dentro, y de que se pueden gestionar para seguir generando riqueza. Los consejeros delegados de las grandes empresas multinacionales están intranquilos. Un artículo publicado en este periódico el pasado sábado ofrece una perspectiva interesante. Bajo el título “el futuro del capitalismo preocupa a los CEO”, desgrana los “miedos” de los altos directivos. Y el temor es la consolidación del enemigo “externo”: el socialismo. Van ganando popularidad en Estados Unidos las propuestas socialdemócratas. Es una amenaza que intentan conjugar atajando las bases del descontento: la desigualdad. La propuesta es incrementar la carga impositiva, para invertir más ...

Blindaje constitucional

La campaña electoral es el momento de las promesas. Una de las que aparece de manera recurrente es la relativa a las pensiones. Todos los partidos prometen mejoras de todo tipo. Las cifras publicadas por este periódico nos ofrecen una contra-imagen a la generosidad. El sistema de Seguridad Social contaba con 19.455.384 cotizantes y 8.705.707 pensionistas a cierre del año pasado. Y otro dato importante: el equilibrio entre cotizantes y pensionistas ha empeorado ligeramente respecto a 2016, cuando se situaba en 2,27 cotizantes por jubilado, debido a que mientras que el número de pensionistas ha aumentado en más de 96.000, el de cotizantes (trabajadores y desempleados) ha disminuido en 129.271 personas. Frente a esta realidad que transmite la preocupación por la viabilidad del sistema de pensiones, ahora no sólo se ofrece la “mejora”, sino que algunos aluden al “blindaje constitucional”. Es la consecuencia a la reiterada promesa incumplida. Ya no es creíble, pues se incrementa la apuesta...

Propiedad, domicilio y demagogia

Este periódico se hacía eco, hace algunas fechas, de un dato preocupante. En España hay actualmente entre 85.000 y 90.000 viviendas ocupadas de manera ilegal. De éstas, alrededor de un 80% (o incluso más), es decir, aproximadamente 70.000 viviendas, pertenecen a entidades financieras (y a la Sareb). Esta ocupación ilegal tiene varias vertientes a considerar. En primer lugar, la falta de respeto a la propiedad, institución jurídica, pero también, social, clave en la estructuración de toda sociedad. Sin respeto a la propiedad, no hay respeto a los demás derechos. Compromete, en segundo lugar, gravemente la seguridad jurídica en un mercado tan relevante como el inmobiliario. Alrededor de la ocupación hay, en tercer término, mafias que “venden” “derechos” a terceros, incluso, de buena fe, para el disfrute ilegal de la vivienda. No tienen escrúpulos en lucrarse de la necesidad ajena. Y alientan situaciones de peligro para la seguridad ciudadana. Es el fenómeno de los narco-pisos. Por últim...

¿Tienen sentimientos los liberales?

Adam Smith, uno de los padres del liberalismo, es recordado por una frase, recogida en su libro “Una investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones” (1776), que dice lo siguiente: “Al perseguir su propio interés [el individuo] frecuentemente fomentará el de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho intentarse fomentarlo. Nunca he visto muchas cosas buenas hechas por los que pretenden actuar en bien del pueblo.” Utiliza la celebre metáfora de la “mano invisible”; la que une la persecución del interés propio con el de la sociedad. Es la máxima exaltación del egoísmo: sirve a tu interés, ya que el de los demás se verá satisfecho como la consecuencia natural de aquel. De Etching created by Cadell and Davies (1811), John Horsburgh (1828) or R.C. Bell (1872). - http://www.library.hbs.edu/hc/collections/kress/kress_img/adam_smith2.htm, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=497250 Sin embargo, con anterioridad, su libro “ La teo...

Maquiavelo y Uritzky

Es fascinante el éxito del “fin justifica los medios”. Es admitido en todos los ámbitos y por muchas personas. Una de sus formulaciones la encontramos en las palabras de Maquiavelo, en El Príncipe, que, en el capítulo XVIII, decía: “En las acciones de los hombres, y particularmente de los príncipes, donde no hay tribunal al que recurrir, se atiende al fin. Trate, pues, un príncipe de vencer y conservar su Estado, y los medios siempre serán juzgados honrosos y ensalzados por todos, pues el vulgo se deja seducir por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y el mundo no hay más que vulgo.” De Santi di Tito - Cropped and enhanced from a book cover found on Google Images, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9578897 Escrito en el año 1532 sigue manteniendo actualidad. Es la prueba de solidez que reclama N. N. Taleb. El triunfo de condensar las enseñanzas del poder; a lo que aspira y las limitaciones que debe superar. Este si que es un libro d...

El 155 ante el Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo se enfrenta al reto secesionista no sólo en la Sala de lo penal sino también en la de lo Contencioso-administrativo. En la penal, ya lo estamos viendo con la retransmisión del proceso al procés. Y, en la contencioso, fuera del foco mediático, también. Nuestros magistrados son conscientes de la responsabilidad que tienen entre sus manos y están reduplicando sus esfuerzos en la resolución, sin mácula, de las cuestiones controvertidas. Si ya he destacado la labor del Presidente de la Sala de lo Penal, el magistrado Marchena, hoy lo quiero hacer de dos sentencias de la sala de lo contencioso, con ponencias de los magistrados Pablo Lucas Murillo de la Cueva y de Celsa Pico , la primera de 26 de febrero y la segunda de 4 de marzo, que resuelven sendas impugnaciones dirigidas contra medidas adoptadas por el Gobierno, en ejecución del Acuerdo del Consejo de Ministros de 21 de octubre de 2017, aprobado por el pleno del Senado, de aplicación del artículo ...

Hacia el infierno

29 Decretos Ley publicados en el BOE en nueve meses. Los adjetivos se agotan. Caemos en la hipérbole, la que critica el presidente Sánchez, por la hipérbole de su actuar. Y amenaza con seguir aprobando otros tantos. El Gobierno ha mimetizado el comportamiento de su presidente: resistir. Los múltiples significados de resistir, según el Diccionario de la Lengua Española, se pueden agrupar en dos acciones: aguantar/durar y oponer/rechazar. La resistencia de Sánchez las suma: aguanta (y dura), tanto como se opone (y rechaza). Resistir es superar los límites para aguantar/durar más; a los que se opone/rechaza. Que sean límites constitucionales es secundario o irrelevante. La historia del Decreto Ley es, sin duda, la del abuso. Todos los Gobiernos han abusado, sin excepción. El abuso del precedente justifica los del siguiente. La Constitución configura el Decreto Ley como un procedimiento excepcional de aprobación de una norma de rango y fuerza de ley. Se justifica en la ...

El bando de la tiranía

El 80 por 100 de los encuestados cree que “Cataluña estará presente en la campaña electoral”. Así resulta de una encuesta publicada por ABC este domingo. El problema es el cómo estará presente. No me canso de repetir que el debate sobre el mal llamado problema catalán se lleva a cabo en el marco del relato secesionista. Se ha normalizado que hay una crisis entre Cataluña y España como dos realidades institucionales separadas que sólo falta “formalizar”, o sea, reconocer la independencia de Cataluña. Es falso de toda falsedad. Cataluña es tan España como Canarias. En Cataluña hay españoles que resisten al vendaval secesionista. El porcentaje de los favorables a la independencia ronda el 47 % de los encuestados. Unas cifras que son insuficientes para sostener, en términos internacionales, cualquier proceso de secesión. Por esta razón, presionan cada vez más al no secesionista. Todo lo fían al sedicente principio democrático; a un supuesto fundamento político, porque no hay apoyo jurídic...

Junqueras ante el Supremo

En la novela “Yo, el supremo”, A. Roa Bastos, atribuye al Supremo, al dictador paraguayo José Gaspar Rodríguez de Francia, presidente entre los años 1814 y 1840, y que se autodenominó a sí mismo como Supremo Dictador Perpetuo de la República de Paraguay, una reiterada querencia por la Ley. Era, para el tirano, un “símbolo”; el de su voluntad, nada más, cual Moisés. “Arreciando las distinciones y los limites también le diría que, frente a esos atilas montaraces, me yergo humilde y me siento modesto. Jefe patriarcado de este oasis de paz del Paraguay, no uso la violencia ni permito que la usen contra mí. Digamos, en fin, aunque sea mucho y sólo por figura y movimiento de la mente, sentirme aquí un recatado Abraham empuñando el cuchillo entre estos matorrales del tercer día de la Fundación. Solitario Moisés enarbolando las Tablas de mi propia Ley. Sin nubes de fuego alrededor de la testa. Sin becerros sacrificiales. Sin necesidad de recibir de Jehová las Verdades Rebeladas. Descubriendo ...