Las prospecciones petrolíferas en Canarias son un reflejo del momento político que vive España. La realidad, los hechos, incluso, las necesidades, son secuestradas con una finalidad política de muy corto vuelo, gallináceo. A los nacionalistas canarios, que presiden el gobierno de coalición con los socialistas, las prospecciones les importa bien poco. Como nacionalistas que son, su único objetivo es la construcción de un pueblo, de una nación, y qué mejor medio para alcanzarlo que homogeneizar a la población alrededor de la ofensa, de la humillación, del victimismo. No hay nada que mueva más a la masa que el orgullo herido, mancillado y, además, por un enemigo exterior. En Cataluña es el “España nos roba”. En Canarias, también, pero con la peculiaridad de que España robaría una riqueza que los nacionalistas no quieren (el petróleo), salvo que se encuentre, porque, en tal caso, sí lo querrían. A lo largo de estos meses y años, se ha repetido que el Gobierno de España aplica un trato ofe...