Un tema que siempre me ha interesado es el sectarismo. ¿Qué es? Según el Diccionario de la Lengua Española, al que siempre acudo por su autoridad y su inteligencia, nos dice que un sectario es un "secuaz, fanático e intransigente, de un partido o de una idea". Se trata de un seguidor, fanático e intransigente, de un partido o de una idea. Este seguimiento se caracteriza, como fácilmente se puede comprobar, por la carencia de espíritu crítico, entendiendo por tal la capacidad para examinar la política o la ideología "del otro" y discernir, al menos, lo bueno y lo malo que se le puede admitir. Para el sectario, el otro es como el demonio: ¡¡nada bueno!! ¡¡todo malo!! Esta negación de la posibilidad de la bondad de las ideas del otro se extiende a la persona. El sectario niega las ideas del otro y a continuación, sin solución de continuidad, niega la persona del otro. Por esta razón, el sectarismo ha impulsado los crímenes más horribles. Si el otro es como el demonio, ...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado