Con este celebro el post número 50. He publicado en tres meses este número de entradas. Estoy satisfecho. He introducido algunos pequeños cambios pero que reflejan la evolución de este blog hacia una suerte de diario intelectual de mis inquietudes. Además, he introducido el nuevo símbolo gráfico que nos acompaña (REco2). Como fácilmente se puede deducir es la representación gráfica de la ecoregulación, o sea, la regulación ecológica o ambiental y económica. Una y otra comparten el prefijo eco- Según el Diccionario de la Lengua española, este prefijo viene del griego (οἰκο-) que significa 'casa', 'morada' o 'ámbito vital'. Por lo tanto, es la regulación del ámbito vital la que nos interesa. Es la que está en el centro de mis preocupaciones.
En el momento presente con la corrupción como uno de los grandes protagonistas, uno de los temas de debate es el relativo a su fuente, su origen, al menos, psicológico. Dos palabras aparecen como recurrentes: avaricia y codicia. Son palabras muy próximas en su significado pero distintas. Según el Diccionario de la Lengua española, avaricia es el "afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas". En cambio, codicia es el "afán excesivo de riquezas." En ambos casos, se tratan de afanes, deseos, impulsos que tienen por objeto las riquezas. Las diferencias se sitúan, en primer lugar, en el cómo se hacen realidad tales impulsos. En el caso de la avaricia, es un deseo "desordenado". En cambio, de la codicia nada se dice, sólo que es "excesivo". Sin embargo, también el exceso está presente en la avaricia. Es más, se podría decir que el afán desordenado es, en sí mismo, un exceso. Así como también lo es el deseo de atesorarlas. En e...
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