Alexander Hamilton (1757-1805) afirmaba en El Federalista que el Judicial es el “más débil de los tres departamentos del poder”; “no posee fuerza ni voluntad, sino únicamente discernimiento, y que ha de apoyarse en definitiva en la ayuda del brazo ejecutivo hasta para que tengan eficacia sus fallos”. Retrado obra de John Trumbull Este “founding father” norteamericano concluía que, “por la natural debilidad del poder judicial, se encuentra en peligro constante de ser dominado, atemorizado o influido por los demás poderes”. Hamilton destacaba que su defensa era imprescindible. No puede haber un Estado de Derecho sin un poder judicial independiente. Y no puede serlo si está dominado, atemorizado o influido por los demás. Defender al Poder judicial lo es, aún más, al Estado de Derecho. Acabar con la independencia judicial, uno de los caminos más cortos para imponer la tiranía. No nos puede causar extrañeza el encono con el que los independentistas están atacando a la independencia ...
Blog de Andrés Betancor. Diario de reflexiones, inquietudes y preocupaciones sobre el Derecho y el Estado